El conservar artificialmente institucionalizados, con subvenciones y bajo la tutela de los Ministerios del Interior y Cultura, los espectáculos taurinos de sangre, tortura y muerte de animales como "tradición cultural española", refleja la insensibilidad de ciertos ámbitos políticos, eclesiásticos y económicos que quieren seguir manteniéndolos en este país, es posible que inconscientemente; sus mentes no dan para más... |